Mirar.....Ver.
Hablar.....Decir.
Tocar....Sentir.
Comer...Saborear.
Y un largo etcétera.
Puedes estar oyendo la canción más bella del mundo, y no escucharla siquiera. Puedes estar mirando el lugar más mágico, y no ver más allá de tus narices. Puedes estar hablando horas y horas, y al final, no haber dicho nada. Puedes estar tocando la tela más suave y delicada, y realmente no sentir su textura. Puedes llevarte a la boca el bocado más delicioso de todos los tiempos, y tragarlo sin haber apreciado su sabor ¿Ves? Puedes estar rodeado de maravillas y tú, sin enterarte.
La diferencia entre una cosa y otra, es la falta de atención. Prestar atención sirve para darte cuenta de lo que te rodea. Es increíble todo lo que te pierdes por no hacerlo. Es sencillo, aprende a interesarte un poco más por las cosas. La próxima vez que oigas una canción, no te bases en su sonido, intenta escuchar el significado que transmite. Entiende, siente, escucha, aprecia y observa el mundo. Percibe todo aquello que tiene que mostrarte. Deja a un lado esas prisas que no te dejan ver. Detente un poco, reflexiona, piensa. Podrás ver las cosas de otra manera. Descubrirás que hay miles de pequeñas cosas de las que nunca te diste cuenta, o en las que no te fijas lo suficiente. Simples detalles que quizás consigan arrancarte una sonrisa. Esa mancha en la pared con forma de corazón, esa foto en la que aparece alguien en el fondo haciendo alguna tontería, esa pequeña flor fucsia en tu jardín de flores blancas, esa palabra capicúa como ''Reconocer'' o ''Rodador'', esa brisa en tu cara que sientes cada vez que sales por las mañanas, ese tintineo que hace la campanilla de la pulsera de tu mejor amiga, esa persona que consigue chuparse el codo o tocarse la nariz con la lengua, esa felicidad que sientes en medio de una carcajada.
Aprecia. Observa. Como ya dije, presta atención a tu entorno. Siéntelo. No solo a lo exterior, también a lo interior. Aunque sea, de vez en cuando.

~This little big difference.





