Mostrando entradas con la etiqueta miedo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta miedo. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de diciembre de 2011

~Again.

Acostarse deseando que esa noche no ocurriera de nuevo y levantarse aliviados cuando no ocurría. Eso era si había suerte. A veces la suerte duraba meses, semanas, pero otras solo unos días. Y a veces no ocurría solo de noche, podía ocurrir en cualquier momento y ellos tenían miedo de que alguno de esos momentos, se convirtiera en una auténtica desgracia.
Aquella noche se habían acostado estando solos en casa. A mitad del sueño, gritos y golpes que se hacían cada vez más altos, los despertaron. Estaba volviendo a ocurrir. Sus padres habían llegado, no demasiado contentos, más bien, discutiendo. Y los niños se quedaron tiesos, casi no respiraban, atentos a lo que ocurría en el salón de su casa.
Los gritos se intensificaban y las palabras se convertían en insultos.
Los ojos de los niños empezaban a empaparse y el miedo era la única sensación que corría por sus venas mientras que BASTA, era la única palabra que se pasaba por sus cabezas.
Se escuchaban golpes, el arrastrar de los muebles y algo romperse.
Los insultos se convertían en amenazas. Los niños rezaban para que no se convirtieran en realidad.
-¡Cállate! ¡Como no te calles te parto la cara! ¿Entiendes?-gritaba el padre, con una voz totalmente aterradora.
Ellos sabían que eso era más que una forma de hablar. De hecho, ya habían visto como había agarrado a su madre fuerte, como la había empujado y hecho caer, como le agarraba del pelo y la sacudía, como ella tenía que maquillarse los ojos morados para poder salir a la calle debido a los golpes, como la nariz le sangraba, como le lanzaba patadas y bofetones. Partirle la cara, no era tan imposible. También sabían que tenía dos costillas rotas, y aunque ella afirmaba no acordarse de como se las había roto, ellos sospechaban la respuesta.
-¡Basta! ¡Déjame en paz!-gritaba la madre, suplicando, con la voz llena de temor.-¡No me toques!
Y chillaba, y los niños cerraban los ojos con fuerza, sufriendo por ella.
Y tenían miedo por todo lo que su padre había hecho y que podría hacer de nuevo, llegando más allá. Había agarrado cuchillos y la había amenazado con ellos. Había agarrado una sartén con aceite hirviendo para tirárselo encima. Le había tapado la boca tan fuerte que no la dejaba respirar. Menos mal que retiraba la mano, dejando que sus pulmones se llenasen de aire.
Pero no solo tenían miedo por su madre, sino también por su padre. Si realmente se hartaba ella, ¿sería capaz de acabar con él? Y es que todo podía pasar, en esos momentos, no se deseaban nada de bonito.
Los niños querían demasiado a ambos, y no querían que les pasara nada de malo a ninguno.
Y aquella noche, los niños temblaban de miedo. No de frío, ni de nervios...De miedo, y no podían parar.
No sabían qué hacer: gritar que por favor parasen, dirigirse corriendo al lugar para ayudar, pero sencillamente se quedaban en la cama, paralizados de terror.
Lo peor de todo en realidad, no eran los gritos o los golpes, sino los silencios. ¡Díos, los silencios! Tan angustiosos. ¿Qué escondería uno de esos silencios que siempre aparecían después de un grito? ¿O de un golpe? Y es que era entonces cuando realmente deseaban que no hubiera pasado nada. Se imaginaban tantas cosas. ¿Y si le había pegado tan fuerte que se había desmayado? ¿O peor? En esos momentos de silencio, en los que la tensión se podía cortar con un cuchillo, sí se levantaban sigilosamente de sus camas, para echar una ojeada al salón, y asegurarse de que ambos progenitores seguían respirando.
Caminaban por el pasillo con la máxima cautela, con las lagrimas en los ojos y el corazón en la garganta. Cuando de repente, los ruidos volvían a empezar y ellos salían corriendo a sus habitaciones de nuevo. Se tumbaban y esperaban a oír ambas voces de sus padres. Hasta que no las oían, la tensión era aún más alta.
Había tantos casos de violencia de género, tantas muertes al año y había momentos en los que realmente se imaginaban a sí mismos, como portada de alguna noticia: La Violencia de género se lleva a su víctima nº 100...O quien sabe qué número, pero temían.
Y así pasaban la noche, llorando, temblando, tapándose los oídos con desesperación. Deseando que esa noche no se convirtiera en la última para alguno de sus padres, porque realmente, este era el temor más grande.
Afortunadamente, todo acababa. Normalmente, cuando él se cansaba y se encerraba en la habitación, para dormir. A pesar de que antes de hacerlo definitivamente, salía unas cuantas veces enfadado, y se dirigía hecho una furia hacia su esposa, al final, había una vez en la que no volvía a salir, y se quedaba dormido. Así, se hacía el silencio, pero esta vez, no les producía miedo, sino alivio, porque todo había terminado. Poco a poco el ambiente se iba normalizando, al igual que el latido de los corazones de los niños. Los temblores se desvanecían poco a poco y las lagrimas se secaban sobre sus mejillas.
Aunque les costase, el sueño y el cansancio los vencía, y podían volver a dormir.
A la mañana siguiente, les costaba abrir los ojos ya que las lagrimas habían pegado sus pestañas, pero cuando lo consiguieron y se dirigieron al salón, observaron que el suelo estaba lleno de pedazos de algún plato, unas cuantas sillas volcadas, los muebles desordenados, miles de cosas por los suelos, y su madre, durmiendo en el sofá, con un nuevo moratón en el brazo.
Esa era la escena, que dejaba la noche, que tantas veces se había repetido, y que seguramente, otras tantas se repetiría. A pesar de todo, no podían evitar sentir una sensación de agradecimiento y de sosiego, pues sus padres seguían vivos. Los dos. Y así, poco a poco, recogían los restos que había en el suelo. Colocaban los muebles. Tapaban los signos del ayer, para que el hoy transcurriera con normalidad, y esperando, que el mañana también lo hiciese. Deseando, que esa noche sería la última vez.























~Ahora sé que me atrevo a escribirte lo que pienso pero no a decírtelo, por si te enfadas, y esto no puede ser. Me has prometido que no volverá a pasar, ayer cuando te ibas lo juraste. Espero que sea cierto, por nosotros, lo espero. ~del libro: Algún amor que no mate.

domingo, 30 de octubre de 2011

Sin temor, no hay emoción.

~Yo soy el monstruo que se esconde en todas partes. Dientes afilados, ojos muy brillantes.
Siempre me escondo detrás de la escalera, y siempre tengo arañas en mi cabellera.

Mira a donde vas, muy bien escondido hay algo que te asustará y te hará gritar.














~Si queréis apostar, tira el dado y a jugar.
Brilla la luna en la oscuridad. Vamos a gritar.

~Soy el payaso que te hace llorar, de pronto aparece y desaparecerá.
Yo soy aquel
al que nunca ves, soy el viento estremecedor.
Sombra enemiga del astro rey, lleno tus sueños de terror.




















~Esto es Halloween.
Sin temor no hay emoción.

Muahaha.
Y bien, falta un día y...Halloween! e.e Me encanta ^^
Tengo el cuarto lleno de cosas de Halloween o_o El escritorio con dos vasos de sangre falsa y una calabaza, una lápida apoyada en el armario, un ataúd con un esqueleto encima de la cesta de la ropa, dos bolsas llenas de decoraciones, etc.! xD Y el ordenador igual...Descargando películas, canciones, historias de miedo guardadas...¡Ains! xD Que Halloweenesco todo e.e xD
En esta entrada puse unas cuantas frases de la canción "Esto es Halloween", de la película "Pesadilla Antes de Navidad"...¿La conocen no? xD Es súper pegadiza xD
Y bueno, como no sé si mañana podré postear, les voy deseando un feliz Halloween ¿Ok? *_* ¡Pásenlo de miedo! e_e Muahahah!(L)



Y también quería darle un saludo especial a Andre *_* Del Blog Como el Aire que Respiro, que ha regresado a este mundo llamado Blogger después de tanto tiempo *_* Ainss Cacaa se te echaba de menos!! Tu regreso fue la mejor noticia que me dieron ayer *___* LOL (L)Ahora que has vuelto..No te vayas de nuevo ¿ok? :3
Y a los demás les dejo un Blog que también está muy apropiado para Halloween, tiene una historia llena de intriga, sonrisas maquiavélicas, fantasmas y...Sencillamente me encanta *_* El Blog es Nightmareland de la bloguera ~*Marce*~, seguro que la conocéis ^^ Y aquí les dejo la sipnósis de la historia para que vean que es más que suculenta *_*

Toda aquella feria era una simple cara, una pantalla, ocultando el verdadero rostro de aquel diabólico juego. Un juego con reglas que tenías que aprender, y eso, aprender a sobrevivir a tus peores pesadillas. Aquí no tenías lo opción de rendirte o dejar de jugar, no tenías en tus manos el poder de salvar a alguien, aquí solo debías protegerte a ti mismo, o te hundías. Y la principal regla era: Matar o morir, tú decidías.

En serio me encanta (L) Y va solo por el capítulo 5 *_* Anímense a pasar no creo que se arrepientan :3
Chauus
Un besoo
Feliz Halloween adelantado! :3 Mucho miedo y diversión a todos *_*

lunes, 24 de octubre de 2011

Sucesos extraños.

~Era de noche. Las luces apagadas, el silencio incomodaba, todos dormían. Excepto yo. Otra noche en vela, era ya costumbre. Pero me sentía nerviosa y mi corazón acelerado. De repente, me sobresalto y el miedo se me atraganta. Ahí, a los pies de mi cama, delante del armario, una alta sombra negra camina sigilosamente de un lado a otro. Parece encapuchada. Le intento buscar una explicación...¿Papá? ¿Mamá? ¿Hermanos? No, todos duermen. ¿Gente de la calle? ¡Pero si vivo en un segundo piso! Y mientras yo intento ser coherente, ella sigue ahí, caminando, sin cesar. Quería levantarme y encender la luz pero el miedo me paraba. Taparme con la manta, pero ideas macabras se pasaban por mi mente. Temía perderla de vista al igual que temía seguir mirándola. ¿Y si se acercaba a mí? ¿Y si me hacía daño? Me intenté tranquilizar y tras respirar el valor que me hacía falta, me senté, alargué mi brazo y encendí la luz. La sombra, desapareció.
El corazón latía rápido, temblaba, tenía miedo. Definitivamente esa noche no dormiría. Tranquilizarme fue mi único propósito. No volví a apagar la luz, temía que volviera a regresar.





´















~Me desperté demasiado pronto. Recién era madrugada y todos seguían durmiendo. Observé a mi amiga, pensé en despertarla pero decidí esperar. A las 6 ó 7 sonaría la alarma, teníamos pensado gastarle una broma a nuestros hermanos que seguían durmiendo. No conseguiría dormirme de nuevo, una vez despierta, despierta me quedaba, así que, me tocó aguardar. Cogí mi Nintendo y empecé a jugar. Entonces sentía algo, una sensación extraña, a alguien más cerca, en la misma habitación. Así, cuando alcé la vista de la pantalla, me topé con una cara blanca, que con voz burlona susurró en el aire: BÚ. Y en ese mismo instante desapareció. No duró ni un segundo, fue todo tan rápido, pero lo suficientemente claro como para darme un gran susto. No me dio tiempo ni a gritar. Sobresaltada, respiré hondo y cerré los ojos para tranquilizarme. ¿Qué había sido eso? Su cara se me venía a la mente cada vez que la pensaba y sonido se había metido en mis oídos. Mi amiga seguía durmiendo. Me levanté y empecé a caminar por la casa. Fui al cuarto de mi hermano, pero tanto él como su amigo dormían. El padre, dormía en el salón y la madre, supongo que en su cuarto. Afortunadamente, poco a poco, conseguí tranquilizarme. Ahora me río al pensarlo, no sé que era, pero yo lo llamo: El fantasma Burlón.

Hola, pués estas son algunas experiencias personales relacionadas con el mundo paranormal y todo eso. Ya que se acerca Halloween, pues quiero darle ambiente al Blog :3 Les prometo que son totalmente reales, sinceramente, no tengo ninguna intención de mentir o engañar a alguien, lo odio. No digo que fueran espiritús, sinceramente no sé que eran esas cosas, sencillamente, las ví. Intento buscarles explicaciones, y la segunda experiencia la más coherente ha sido que la luz de la Nintendo me hiciera ver algo blanco, quizás al parpadear ¿Es posible? ¿Que me hiciera ver una cara blanca, redonda, de pelo negro? No sé como describirla pero diría que el fantasma de la película El Grito, me recuerda a ella. En cuanto a la primera, no tengo ni idea, si hubiera sido una alucinación o un efecto óptico no hubiera durado todo el tiempo que duró. La estuve observando un buen rato, y ella simplemente caminaba de un lado a otro. Era una sombra alta y oscura, como ya dije, parecía encapuchada. Sigo sintiendo algo de miedo al recordarla. Espero solamente, no volverla a ver nunca.
¿Ústedes creen en los fantasmas? ¿En lo paranormal? Yo sinceramente, tras ver lo que he visto, creo que algo hay, no sé el que, pero a veces me asusta pensarlo, sobre todo cuando estoy sola en casa y siento que hay algo más...¿No les ha pasado nunca? Ainss o_o Casi puedo decir que siento esta sensación en este momento..AY NO! ¡No lo pienses Strelly! o_o
Y bueno, así termina mi entrada con experiencias personales. He tenido alguna más, pero estas dos son las más relevantes...Pero bueno, también les contaré el resto :3
Chauss
Un besoo
Muahahahaha.